
Por José Guadalupe Rocha Esparza
Carpizo McGregor
Marzo 30. XIV aniversario luctuoso de don Jorge Carpizo McGregor, campechano, nacido el 2 de abril de 1944, un apasionado del Derecho Constitucional, un erudito, un intelectual, un hombre justo, generoso y con gran humanidad, un universitario en toda la extensión de la palabra y un verdadero formador de profesionistas comprometidos con el país.
Mención Honorífica en su tesis -La Constitución de Querétaro- y examen profesional en 1968 ante el sínodo integrado por Mario de la Cueva, Héctor Fix-Zamudio, Jorge Sánchez Cordero, Niceto Alcalá Zamora y Luis Recaséns Siches. Ese mismo año se integra a la docencia de su Alma Mater -UNAM- sin sentirse importante, pero si elegante en la clase.
Decía el maestro Carpizo que el prestigio de una institución se gana únicamente con trabajo, con esfuerzo, con más trabajo e incesante dedicación. Autorizada voz en el Instituto de Investigaciones Jurídicas. Merecedor de importantes distinciones y, sobre todo, alcanzar la cúspide como rector 38° de la Máxima Casa de Estudios. Muere a los 67 años.
Anécdota personal
En céntrico restorán de Tepic desayuné con el Maestro Carpizo meses antes de su fallecimiento, de quien solo había leído sus 17 libros publicados y algunos de los 507 trabajos para revistas especializadas. Escuchar sus reflexiones fue gratificante; ilustrísimo como Justo Sierra. Aceptó estampar su firma en una Constitución Mexicana de bolsillo
“No descuides el estudio; tu comportamiento público debe ser impecable mientras dedicas jornadas extenuantes a las nuevas corrientes jurídicas y a la evolución del Derecho. Has tenido y continuarás teniendo trastabillones. Lo importante es siempre levantarse; desilusionarse, jamás; darse por vencido, por ningún motivo. Acrecienta tu ánimo y fe”.
En la cita que tuve con el Maestro, reflejaba una lucidez extraordinaria y vitalidad asombrosa de quien había sido ministro de la SCJN, presidente-fundador de la CNDH, Procurador General de la República, secretario de Gobernación, Embajador en Francia, además de brillante conferencista. “No olvides tu labor docente”, dijo al decirme adiós. DEP.