
Por José Guadalupe Rocha Esparza
Amor & Amistad
Febrero 14. San Valentín, Día de los Enamorados y de la Amistad, símbolo del amor humano, lazos afectivos, emociones intensas, ardor sensual, mariposas revoloteando, experiencias místicas, deleite frenético, flores pecaminosas, devoción carnal, así como dopamina, prolactina, arginina, oxitocina y opioides endógenos que nos mantiene en las nubes.
Día para estar y convivir junto a la persona amada, liberar hormonas, activar neurotransmisores y detonar sensaciones de motivación, afecto, cariño e interacción amorosa que genera euforia, placer, apego y encanto. El lenguaje de hoy se desdobla en lo entrañable para decir mi amor, amor mío, amor de mis amores, luz de cielo, solecito, cariño mío y muchas más.
Día para llenar de amor cada vacío en nuestra vida; para buscar el amor regocijadamente, ese amor lleno de excelencia y de nobleza. A mis amores, a mis amistades y a mis amigos les invito amar como puedan, amar a quienes puedan, amar todo lo que puedan, pero amar siempre. El amor lleva en sí su propia plenitud. Feliz día del amor y amistad. Abrazos.
Roberto Carlos, cantautor brasileño, escribió en 1975: “Yo quiero tener un millón de amigos y así más fuerte poder cantar”. Paulatinamente, el significado de la palabra amigo la hemos gastado, sobreexplotado o malbaratado, para dirigirnos a casi cualquier persona, exista o no cualquier vínculo afectivo, llevándola al extremo del mismo anonimato, un frío decir.
Decimos amigos con minúsculas en los que media un interés, basado en jerarquías laborales, en la diversión, el dinero, la política, el cotilleo, el azar; amistades de oropel, ordinarias, líquidas, superfluas o digitales que se ostentan como tales en las redes sociales, redimensionando el concepto de la amistad. Esos amigos no se reconocen en la calle, ni saben su nombre.
Decimos AMIGOS con mayúsculas aquellos que nutren la comunicación, el respeto, las buenas maneras, la amabilidad, constancia en el afecto, almas que se enlazan; perseverancia en los detalles de cumpleaños, gustos y pasatiempos; oportunos en caso de duelos o apremios económicos. A todas mis amigas y todos mis amigos, un envolvente abrazo hoy y siempre.