
Por Jaime Arizmendi
*Más Allá de la Reforma Electoral
*A Pesar de Lorena, Tlaxcala “Subsiste”
Argonmexico / Los demonios andan sueltos… Tras la elección presidencial de 2024, cuando en México también se renovó el Senado de la República, la Cámara de Diputados, 9 gubernaturas, Congresos locales y presidencias municipales en otras 30 entidades del país; el calendario electoral hizo una pausa para que en 2027 se elijan 17 gobiernos estatales y los 500 diputados federales.
Así la praxis política, el primer domingo de junio del próximo año será cuando las y los abanderados de Morena y aliados presenten ante militantes y ciudadanía su proyecto de gobierno. En los comicios de 2024, ese bloque partidista ganó siete de los nueve mandos gubernamentales en contienda: CDMX, Chiapas, Morelos, Puebla, Tabasco, Veracruz y Yucatán. Perdieron en Guanajuato y Jalisco.
Y aunque en menos de 12 meses se ungirá a quienes asumirán en su momento la máxima candidatura partidista estatal en cada una de las 17 entidades, los golpeteos hacia sus contrarios dentro de Morena y/o de los gobernantes sean o no de su partido, no cesan. Como en los viejos tiempos de la feneciente era priísta, o en la etapa de “cambio sin gloria” del PAN, resurgen las autonominaciones con los clásicos jaloneos y golpes bajo la mesa, por quienes bucean en un mar de fondo de desesperaciones, dónde nadan quienes se asumen con derecho propio, o histórico, para recibir la nominación.
Pese a que la dirigencia nacional de Morena ya definió sus estatutos, para restringir el nepotismo y los intentos por ceder la estafeta de esos altos cargos públicos a cónyuges y familiares en primer orden; en los 17 estados ya hay escarceos y amagos para lograr esas postulaciones, con tensiones que se acentuarían y podrían fracturar la coalición “sigamos haciendo historia”. Son estridentes los casos como el de San Luis Potosí, cuyo gobernador surgido del PVEM, Ricardo Gallardo Cardona, hace maroma y teatro para que su cónyuge, la senadora Ruth González Silva, compita por la gubernatura; o del emecista Samuel García quien pretende que su esposa, Mariana Rodríguez Cantú, sea quien lo suceda en el gobierno de Nuevo León.
Situación similar ocurre en el estado de Guerrero, donde el senador Félix Salgado Macedonio (padre de la gobernadora Evelyn Salgado), va de uno a otro lado de la entidad en elocuente proselitismo, sin dejar de presumir que él ejerce el poder en la entidad, con intensión de marcar ante sus coterráneos que solo él puede sacar al estado de la crisis de inseguridad, de pobreza y atraso. Saúl Monreal Ávila, senador zacatecano hermano del actual gobernador (David) y del presidente de la Jucopo de la Cámara de Diputados, Ricardo, se destapa a su vez y lanza la voz de alerta a su partido, Morena, al precisar que cuando su consanguíneo renunció al PRI (en febrero de 1988), fue porque le negaron el derecho a competir por la gubernatura y ganó con una amalgama opositora.
Frente al “Tlaxcala no existe”, frase que en el adagio popular mexicano se ironiza ante el tamaño reducido y bajo perfil mediático de ese estado, la burla sugiere que no existe, por ser la más pequeña de México, aun cuando en realidad es una entidad federativa viva, conocida por su importancia histórica en la conquista y su rica cultura. Precisamente el 3 de enero, en su primera gira de trabajo de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum visitó Huamantla, Tlaxcala, donde encabezó la supervisión del Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar (Podecobi), Un enorme predio de más de 50 hectáreas donde siete empresas nacionales e internacionales realizan una inversión de 540 millones de dólares. Y al día siguiente, el 4 de enero, desde el mando estatal se concedió pleno respaldo al presidente municipal de Tlaxcala capital, Alfonso Sánchez García, para que se pintaran cientos de bardas en toda la entidad con el nombre del hijo del exgobernador Sánchez Anaya. Siempre bajo el argumento de que la Mandataria de la Nación impulsaba esa candidatura por cambio de género.
Al margen de todo, más tardó la presidenta Sheinbaum en anunciar que efectuaría otra gira por Tlaxcala, para que desde el palacio de gobierno se diera una singular contraorden: repintar todas las consignas en favor del alcalde de la capital del estado. “Que no aparezca el nombre de Alfonso Sánchez en ningún lugar”. Con trabajos a marchas forzadas, antes de la visita presidencial, casi todas las pintas ya habían sido borradas. La pugna interna por la candidatura de Morena a la gubernatura del estado, entró en su fase más crítica; alertan comunicadores locales; cuando “por doquier se ve la comisión de delitos, por actos anticipados de campaña, mientras la autoridad electoral se hace de la vista gorda”.
Refieren: sin ningún recato, cientos de bardas a favor de “El” o “Ella” siguen apareciendo en todos los municipios de Tlaxcala. La mayoría de ellas promueven abiertamente a Alfonso Sánchez García, pero el alcalde de la capital niega su autoría. Y afirman que ya hay cientos de inconformidades de empleados públicos, quienes dicen son obligados a participar en eventos políticos, y pintar, cada quien, una barda de apoyo. Acusan que funcionarios de los tres poderes del estado, o alcaldes de algunos municipios, de erosionar sus bolsillos.
“Tienen que enviar evidencia de la ubicación de la pinta, con foto, y si no copelan, los amagan con que les darán cuello”. Una imagen que retrata lo anterior se viralizó el 14 de febrero, en la gira de la presidenta de la República en San Pablo del Monte. Al paso de Claudia Sheinbaum se despintaron bardas con la leyenda “Yo estoy con el…”, que después se volvieron a pintar. Refieren que la guerra interna de Morena se acentuó en la conferencia de los lunes del diputado federal Raymundo Vázquez Conchas; porque él arremetió contra la gobernadora, su excuñada, por presionar a servidores públicos a que apoyen a su delfín.
No solo son las bardas, sino espectaculares y una guerra de encuestas que ponen al borde de la ruptura interna al partido en el poder. “De ahí que no es casual que Lorena Cuéllar haya sido convocada a la Secretaria de Gobernación. Seguramente a rendir cuentas”. No obstante, se afirma que la gobernadora se empecina en imponer a Sánchez García quien el martes último fue electo vicepresidente de la Red de Municipios con el más alto Índice de Desarrollo Humano (M20), órgano impulsado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con impacto a nivel nacional e internacional.
Para 2027 Morena buscará ratificar su triunfo en 12 de los 17 estados: Baja California, Baja California Sur, Campeche, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas. Veremos si logra vencer a la oposición en Aguascalientes, Chihuahua, Jalisco, Nuevo León y Querétaro. Porque, los muertos que vos matáis, gozan de cabal salud…