
POR GUILLERMO AGUIRRE
**Refiere la presidenta del DIF-Nayarit, doctora Beatriz Estrada Martínez, que en las constantes giras de trabajo “Latiendo en tu colonia”, lamentablemente se han encontrado con casos de niños que fueron agredidos, violentados y abusados en algunos casos por gente de su entorno familiar
Refiere la doctora BEATRIZ ESTRADA MARTÍNEZ, presidenta del sistema DIF Nayarit, que en las giras de servicio llamadas “Latiendo en tu colonia”, en las cuales se ofrecen a las familias, apoyos gratuitos en materia de salud, bienestar y atención a denuncias incluso, se han encontrado cuando menos 5 casos de niños que sufrieron diversas formas de maltrato, desde la violencia infantil, maltrato, y en algunos casos situaciones de abuso.
Por supuesto que estos niños han sido canalizados a las casas de resguardo infantil que el DIF Estatal tiene para apoyo en estos casos, pero como dice la redacción que hace la I.A. (inteligencia artificial) en forma automática de algunos temas- aquí viene lo interesante-.
La presidenta del DIF-Nayarit, dice que lamentablemente en la mayoría de los casos, los causantes de los ataques y daños a los pequeños son la gente de su entorno familiar más cercano, es decir precisamente quienes deben de cuidarlos, amarlos, respetarlos, atenderlos y vigilarlos, esto es, sus papás biológicos, sus abuelos también biológicos, los tíos verdaderos, no los llamado “tíos políticos”, a veces incluso primos, y recalco la palabra “biológicos”, porque esto significa que estos son aquellos parientes conocidos como de “sangre”, expresión usada para referirse a alguien que es familiar por descendencia directa, para abundar sobre el tema, esto también significa que no estamos hablando de padrastros, abuelastros, o hermanastros, o como ya dije, los llamados “tíos políticos”, que en la vida real, ni son tíos, ni son políticos.
Ahora la pregunta sería: ¿si los que están obligados por razones de sangre, de descendencia, de familia, son los que atacan a los pequeños, entonces quién los protegerá?
Esa pregunta también se la hace la doctora BEATRIZ ESTRADA MARTÍNEZ, quien dice que, por supuesto la institución que ella preside, lo primero que hace en estos casos, es resguardar la integridad del niño o niña, ponerlo a salvo de su entorno familiar, para protegerlo de mayores ataques.
Y aquí entra en escena otra reflexión, ¿porqué estos ataques contra niños o niñas, ocurren dentro del seno familiar?, y la primera respuesta es por la cercanía, efectivamente el abuso infantil ocurre con mayor frecuencia dentro del entorno familiar debido a dinámicas de poder, confianza y acceso.
No hay quien tenga mayor acceso hacia una criatura que su padre, su madre o su abuelo, en el caso de los abuelos, cuando éstos viven arrimados o cobijados para que se oiga mejor, con el hijo o hija, debido a que no tienen un hogar o simplemente porque no pueden valerse por sí mismos, y como sus hijos, incluidas hijas en esta palabra, no pueden contratarles un enfermero, un cuidador de adulto mayor, y tampoco puede irse a vivir con estos ancianos, entonces realiza la acción más lógica y además conveniente para él o ella, se lleva a su padre a vivir a la casa de la familia, al hogar en donde está la nueva familia, y pues miren, no es por menospreciar, tampoco por minimizar, pero ocurre que muchos ancianos, hombres, abuelos del sexo masculino, terminan comportándose como niños, en algunos casos como niños pícaros, viejitos que empiezan a ver con morbo a sus nietas, olvidando que llevan su sangre por el lado del hijo o hija, y aunque este comportamiento en el que llegan incluso a cometer atrocidades sexuales con una niña de cuatro, cinco o seis años, para nada los justifica, muchas de estas niñas que han sido o son violentadas por tales abuelitos, al principio de esta desgracia, los abuelos empiezan con toqueteos, que esas pequeñas creen que son muestras de cariño del anciano, cuando en la mente del senecto, existen otros pensamientos sucios.
Y aquí está la otra cara, de ninguna manera debemos de normalizar que por su edad, su estado mental, en algunos casos senilidad, se justifiquen los ataques de un anciano a una niña, si bien para un hijo o hija, es difícil tratar el tema con su padre pervertido o senil, seguramente es preferible un asilo de ancianos que condenar a una niña a echar a perder su vida, su dignidad, su honor, para el resto de su vida.
Recuerdo muy bien una noticia que publicamos tanto en el periódico escrito, como en nuestro portal de Nayarit Noticias.com, en donde un padrastro, y un abuelo, estuvieron violando a una pequeña, hasta que finalmente la asesinaron, el asunto estuvo así: la madre de la pequeña hoy finada, se iba a trabajar para que el zángano del marido de ella, se quedara cuidando de la pequeña, la mamá, confió en que por estar ahí su padre de ella, que era el abuelo de la niña, todo iba a estar bien, pero el par de cerdos, unieron sus perversidades para ultrajar a la pequeña una y otra vez, hasta que finalmente ella falleció debido a los ataques de este par de degenerados.
Casos como este ocurren cuando Familias cerradas reducen la supervisión de personas externas u ojos externos, es decir, todo se desarrolla dentro de una casa, sin que ningún vecino pueda darse cuenta de estos horrores, aunque sea por casualidad.
A veces los miembros adultos ignoran, minimizan o encubren el abuso por temor al escándalo.
Un tema muy cruel sin duda esto del abuso en menores, y peor aun, provocados por gente o familiares muy cercanos, y como dice la doctora BEATRIZ ESTRADA MARTÍNEZ, lo primero que hace el DIF, es garantizar en las instalaciones que tiene, la integridad de los pequeños, luego les buscará un hogar adecuado, esto refiriéndose a aquellos que, de ser retornados a su hogar, corren riesgos de seguir siendo ultrajados o atacados.
Y finalmente creo que ningún familiar por más cercano que sea, debe ser justificado en acciones tan asquerosas como las ya comentadas aquí, y si bien, la cárcel o el escándalo se quieren evitar, el precio será siempre una vida infantil destrozada para siempre…hasta mañana