
POR GUILLERMO AGUIRRE
**Desde el mes pasado empezaron a sancionar a casinos de Tepic, cuyos sonidos musicales sobrepasan con facilidad los 85 decibeles, tan dañinos a la salud que pueden provocar sordera
Ciertamente cuando se emprenden campañas que afectan a quienes no gustan del orden y de los preceptos de la ley, éstos se sienten lastimados en sus derechos humanos y en su libertad personal, alegando que sus decisiones para divertirse, por ejemplo, son de ellos y nadie tiene porque sancionarlos.
Esto lo digo como introducción porque dice ABRAHAM MISAEL SANDOVAL PARRA, director general de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable del municipio de Tepic, Nayarit, que el ayuntamiento que preside la ingeniero Geraldine Ponce Méndez, tiene que cuidar el bienestar de todos, y no sólo de una parte que quiera aprovechar al máximo las libertades, aun en detrimento de los ciudadanos que suelen ser respetuosos con la ley y el orden.
El asunto es que ahora que hubo fiestas decembrinas y que lo que abundó en materia de diversión, fueron la música en primer lugar, esto porque es un elemento esencial para la diversión, así que la música nunca faltó en posadas, fiestas caseras, festejos de casinos, etcétera, nada más que la música no tuvo límites en materia decibelística.
En efecto, las quejas abundaron en todos los lugares donde están situados los casinos que son rentados para hacer eventos festivos, las quejas fueron en términos generales por el exceso de sonido, el altísimo volumen tanto de grupos musicales que amenizaban en vivo los festejos, como de sonidos o disc jockey cuyo máximo anhelo es ensordecer a todos los asistentes a las fiestas.
El tema no sería ningún conflicto, si los casinos estuvieran cerrados herméticamente y la música la “disfrutaran”, solamente los asistentes dentro del casino donde se realicen. Pero pues ocurre que estos lugares de eventos, no fueron diseñados para guardarse el sonido y no molestar a los que viven alrededor, así que la mayoría de vecinos de casinos de fiestas, están hartos de soportar los gustos de asistentes a festejos.
Y como dicen algunos de los que consultamos y eran quejosos de estos ruidos, que no son sonidos agradables, algunas veces aparte del exagerado volumen de la música, también tienen que soportar por añadidura el mal gusto de los asistentes, con cantantes como el tal bad bunny, o un fulano que se llama Christian Nodal, o peor aún con otro que se llama Julión Álvarez y algo que se hace llamar “su norteño band”, cuya voz es muy terrible, pero si los antes mencionados son bárbaros y los vecinos de casinos los tienen que escuchar a fuerzas, porque por más que cierren sus ventanas se cuela la contaminación ruidosa, todavía tienen que soportar voces de reguetoneros, de hip hop, y ni que decir de lo insoportable que son esos famosos corridos tumbados y los narcocorridos, que no de embalde fueron prohibidos.
Pues el caso es que por exceso de ruido ya fueron multados 5 casinos ubicados en diversos puntos de la ciudad, dice el responsable del medio ambiente y desarrollo sustentable del municipio de Tepic, el señor ABRAHAM MISAEL SANDOVAL PARRA.
Y es que ya era tiempo de hacer justicia a los torturados vecinos de casinos que cuando ven que empieza a llegar gente a estos lugares, saben que tendrán una mala noche de sueño, si es que no la tienen también de escándalos violentos, porque en estos eventos siempre habrá un llamado aguafiestas, que quiere el protagonismo a toda costa, aun incluso a costa de herir a alguien.
Pero bueno, el tema es que ya era hora de meter en cintura a estos lugares en donde se desborda el ruido de tal manera que ponen el riesgo la salud y es que el oído humano puede percibir desde 0 dB (umbral de audición) hasta unos 120-140 dB, pero los sonidos por encima de 85 dB son peligrosos y pueden causar daño auditivo permanente con exposición prolongada o repetida, mientras que ruidos muy altos (como un despegue de avión o fuegos artificiales) pueden causar daño inmediato, superando los 110 dB o más.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere que la exposición no supere los 70 dB de forma sostenida para mantener la salud auditiva.
Así por ejemplo, una conversación, una música a bajo volumen, menos de 70 db (decibeles), es totalmente segura y sin riesgo, pero ya cuando hablamos de conciertos, auriculares a máximo volumen, sirenas. A 85 dB, el daño puede ocurrir tras una exposición continuada; a 100 dB, el daño es posible en 15 minutos.
Pero el daño Inmediato (120 dB o más), es por ejemplo un motor muy cercano, despegue de avión, fuegos artificiales, que pueden generar pérdida auditiva instantánea o temporal.
En resumen: Escuchar sonidos por encima de 85 dB es arriesgado, y si superan los 110 dB, el peligro de pérdida auditiva es muy alto, incluso en cortos periodos y parece que aquí empiezan los problemas que tiene que combatir el titular del medio ambiente y desarrollo sustentable de Tepic, en que el ruido de estos casinos o lugares de eventos, supera con facilidad los 85 decibeles (DB), y como esto ya es frecuente, parece que se tendrán que tomar medidas de protección a la salud auditiva con firmeza y dureza, la vida lo exige…hasta mañana