DICHO POR ROCHA
Por José Guadalupe Rocha Esparza
Tragedias mineras
La minería vuelve a mostrar su rostro más crudo: el de hombres que descienden cada día, sabiendo que la tierra puede cerrarse sobre ellos sin aviso. Los cerros o las montañas no gritan cuando se rompen; se colapsan, se hunden o se derrumban en silencio. Y ese silencio sepulta túneles, tumbas anticipadas, socavones de mineros y luego pueblos de viudas.
La minería, una actividad peligrosa, siempre riesgosa, sujeta a gases inflamables, planchones, ventilación insuficiente, caídas de roca, explosivos, sudando la gota gorda, pasando la pena negra en medio de sustos, sinsabores, sufrimientos, oscuridad, espera, sabor a polvo en la garganta, lágrimas, silicosis, picos, barrenos, vagonetas, incertidumbre.
El 31 de marzo de 1969, en Bar...







