Apretada navidad

POR GUILLERMO AGUIRRE

**El presidente de la CDDH de Nayarit, Carlos Alberto Prieto Godoy, vuelve a tocar la llaga de un viejo problema penitenciario en el estado, el muy conocido hacinamiento carcelario

Un problema que por lo que se avizora no tendrá solución en el corto plazo, o bien, que podría tener solución dependiendo del factor de la conducta humana, es el que viven los internos del Centro de Reinserción Social, mejor conocido por su acrónimo como el CERESO de Tepic.
El problema al que me refiero y que no fue por cierto una agradable navidad para quienes ahí están, sea que estén purgando una sentencia, o sea que estén enfrentando un juicio sin libertad como medida precautoria, es el llamado hacinamiento.
Así es amigos y amigas, el hacinamiento carcelario, sigue siendo un problema en los penales de Nayarit, señaló Carlos Alberto Prieto Godoy, titular de la Comisión de los Derechos Humanos para el Estado de Nayarit (CDDH).
El hacinamiento carcelario es la situación en la que el número de personas privadas de libertad excede la capacidad máxima de los centros penitenciarios, generando una concentración excesiva de reclusos en espacios reducidos y precarios, lo cual constituye una violación de los derechos humanos y compromete la dignidad de las personas, afectando salud, seguridad y oportunidades de resocialización.
Y es que, según las estadísticas dadas a conocer por el propio presidente de la Comisión de los Derechos Humanos para el estado de Nayarit, en el Centro de Reinserción Social (CERESO) de Tepic, se cuenta con más de 2,700 personas privadas de su libertad, cantidad que triplica la capacidad del mismo, y es que este centro penitenciario, originalmente fue construido pensado en un promedio de 800 a 850 internos, pero pues esa cantidad de presos, fue rebasada hace décadas, con los consabidos riesgos y peligros que de hecho ya se han presentado eventualmente en este centro de reinserción local.
Y bueno, tan sólo mencionar algunos de los problemas del hacinamiento, es suficiente para que se den una idea de porque el titular de los Derechos Humanos en el estado, considera esta situación como un atentado a tales derechos: en primer lugar es obvio que el tener Exceso de población, que es lo que significa vivir en hacinamiento, significan más reclusos de los que las instalaciones pueden albergar dignamente, a veces durmiendo en turnos o incluso en el suelo.
Y ojo, cuando digo que durmiendo en turnos, no es precisamente porque existan horarios diversos para dormir, sino porque es tan difícil que todos los reos duerman durante la noche, por lo atestado de las celdas, que algunos de ellos, aprovechan cuando es de día, y salen al patio los que tuvieron la dicha de un espacio, para ellos-a los que les toca estar de pie-retornar a las celdas y echarse una ligera siesta o descanso, esto cuando les es posible, o bien pagan por recibir este “favor o beneficio”, del jefe de la celda.
Hay hacinamiento por otra cosa obvia, y esto es el Déficit de infraestructura, que en la práctica representa, falta de espacios, de ventilación, de higiene, de camas y sanitarios adecuados.
Y pues no se ocupa mucha imaginación para imaginar que en una cárcel que fue diseñada para 8 personas, y pongo el número 8 para poder dar un ejemplo entendible, un número al que ustedes deben agregar dos ceros, para entenderlo en su justa dimensión. Entonces, si una prisión fue construida para 8 personas, también se construyeron baños sanitarios y también duchas, para que abastecieran las necesidades de esas 8 personas, digamos que pensando en que fueran funcionales se les hizo 4 sanitarios y 4 baños para ducharse, pero ocurrió que luego se duplicaron a 16 personas, y casi casi de inmediato, se triplicaron a 24 individuos detenidos, entonces los sanitarios hubieran sido aumentados a 12 al igual que los baños para ducharse, claro, dimos el ejemplo sin el número cero, pero considerando la realidad, en este momento tendría que haber cuando menos 120 sanitarios e igual número de baños. Lo que no ocurre, pues en una celda en donde atiborran a 40 o más personas, a veces existe un solo sanitario que es lógica que se usa por turnos muy apretados, con los consabidos riesgos.
Otra de las violaciones de derechos humanos, en una situación de hacinamiento penitenciario es que se impide el acceso a atención médica, educación, alimentación digna y contacto familiar, considerándose a menudo trato cruel o inhumano.
Todo esto, se resolverá como dice el presidente estatal de los derechos humanos, con la apertura de otra cárcel, es la solución inmediata viable, aunque claro, existen como siempre soluciones ideales o idílicas, tales como esperar que la población nayarita, en nuestro caso, deje de delinquir por muchos años, y de esta forma, se vayan vaciando las cárceles de Nayarit, esta segunda solución, no parece muy alcanzable ni a corto ni a largo plazo, así que hay que pensar seguramente en construir otra prisión, con todo y que sea triste esta respuesta…hasta mañana

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *