El síndrome del perro flaco
**En un acto muy ruin, administraciones pasadas, rebajaban parte del salario de los trabajadores, para abonar adeudos, pero simplemente los estuvieron engañando, hoy pagan las consecuencias
El dicho aquel que expresa: “al perro flaco se le cargan las pulgas”, encuentra su mejor ejemplo en la gente que alguna vez por necesidad, pidió un préstamo en efectivo, sacó unos muebles fiados, o sea a crédito de una empresa mueblera, o creyó estar abonando una deuda que tenía con su empresa por motivo de un préstamo y de pronto se dio cuenta de que no había pagado ningún centavo, eso sí, durante años les habían rebajado quincenalmente de su nómina el abono, pero esto no es todo, aparte de que les quitaron su dinero para aparentemente saldar sus deudas, y no lo hicieron, resulta que ahora es...
