Querer a la buena.

POR GUILLERMO AGUJIRRE
**Una buena noticia para los nayaritas es que la entidad registró la menor incidencia de feminicidios en todo el país, durante el primer semestre del presente año 2026

El título de esta columna es una pequeña parte del corrido de Nayarit, que aparte de decir que tenemos el orgullo de ser nayaritas, también dice: “nosotros sabemos querer a la buena…”, y esta referencia es porque, aunque seamos gallardos y altivos, las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, indican que Nayarit registró la menor incidencia de feminicidios del país durante el primer semestre de 2026, además ningún municipio de la entidad figura entre los de mayor incidencia de este delito a nivel nacional.
Claro que este dato debe alegrarnos, pero además debemos de recordar que la disminución en cualquier tipo de delitos, se debe entre otras cosas, a que todo el entramado social funciona bien, no digo que todo este perfecto, por supuesto que no, de hecho, en ninguna sociedad, incluso en las que se dicen muy avanzadas como algunas europeas, funcionan las cosas a la perfección.
Pero regresemos a Nayarit, en donde las cifras de una institución nacional, señalan que en los últimos seis meses de este año, en nuestro bello estado ha bajado la incidencia de asesinatos de mujeres por causa de género, que en palabras menos largas, significa que han bajado los feminicidios.
Claro, lo ideal sería que no hubiera no sólo feminicidios, sino ningún tipo de crimen o manifestación de violencia que termina en un hecho de sangre, pero pues lamentablemente como lo dije antes, ninguna sociedad puede funcionar a la perfección en materia de civilidad y orden.
Ahora bien, ya que estamos en el tema del feminicidio, que no es otra cosa que un crimen de odio basado en el sexo, y que se define como el asesinato intencional de mujeres o niñas simplemente por el hecho de serlo, este término hoy utilizado para darnos a conocer las cifras de mujeres asesinadas a manos de hombres por cuestiones de odio hacia ellas, no es tan viejo, se trata de un término que fue acuñado en 1976 por la autora feminista Diana E. H. Russell, como ustedes pueden darse cuenta, tal término tiene apenas 50 años, pero a partir del año de 1976, se empezó a popularizar su uso para referirse a determinados tipos de crímenes.
El concepto de feminicidio es bastante controvertido, debido a que infiere la motivación de los criminales para cometer una agresión, en muchos casos sin tener pruebas de por qué han atacado a sus víctimas. Así, algunos de sus detractores creen que no deberían distinguirse estos crímenes de otros tipos de asesinatos.
Sin embargo, desde corrientes como el feminismo se enfatiza la necesidad de estudiar el feminicidio como un fenómeno aparte. Generalmente, este término se utiliza para referirse a asesinatos dentro del ámbito de la pareja íntima; es decir, a agresiones mortales sufridas por mujeres a manos de sus novios, maridos o exparejas.
Y fíjense amigos y amigas, la semana pasada, dialogaba con mis compañeras Karina y Elisa, del programa llamado de Frente en el Heraldo Radio, en donde comentábamos sobre la violenta muerte de una joven, crimen ocurrido en la colonia San Juan, y en donde al parecer había un hombre detenido, mis amigas me decían que no debía haber hombres que cometieran estos crímenes de odio hacia las mujeres, cosa en la que estoy totalmente de acuerdo, pero yo les comentaba que porqué si una mujer ve señales, síntomas y manifestaciones de odio de parte de su pareja a ella, no pone tierra de por medio, a lo que mis dos compañeras me decían que porqué tenía que haber hombres violentos, que no había razón para violentar a una mujer nomás por el hecho de ser mujer, cosa en la que estoy totalmente de acuerdo, pero de eso, a pedir o creer que no habrá hombres violentos, golpeadores, dañinos, crueles, hay una muralla, y es que no es porque creamos que no debe haber este tipo de criminales en potencia, es porque los hay, de otra manera el propio Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, no llevara una estadística nacional, en la que repito, durante el pasado semestre que terminó hace apenas un mes, Nayarit, tuvo la menor incidencia de este tipo de delitos.
Por otra parte, mientras exista la misoginia (el odio hacia las mujeres), la sensación de superioridad hacia las mujeres, la búsqueda de placer sexual, o sea el abuso sexual, los celos en el ámbito de la pareja, o la creencia de algunos hombres de que una mujer es de su propiedad, entre otras cosas, seguramente veremos más feminicidios, y como factores como los anteriores, seguirán presentándose en algunos maleados seres humanos, entonces el riesgo de estos crímenes seguirá latente.
Igual que Diana Russell, la que inventó la palabra feminicidio, que no creía que el asesinato de mujeres por el hecho de serlo se produjese en un vacío, o sea por la ocurrencia momentánea de un hombre, sino que por el contrario, ella pensaba que el feminicidio era parte de un problema social mucho mayor, que implicaba la violencia y el abuso contra las mujeres de manera sistemática y generalizada, esto es, que los factores de aguante-indebido por supuesto- de la víctima se van haciendo normales hasta llegar al momento de la tragedia.
Finalmente me apropio de las palabras del gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero, quien afirmó que la vida y la integridad de las mujeres deben protegerse todos los días, por lo que la prevención y la atención de la violencia contra las mujeres seguirán siendo una prioridad permanente para su administración, sin embargo, dejó claro que ningún indicador puede asumirse como motivo de celebración cuando está de por medio la vida de una mujer…hasta mañana