El síndrome del perro flaco
He cambiado el título de esta humilde columna cuando menos tres veces, la primera vez la titulé “justificando la mediocridad”, y la segunda tuvo por título “la decepción de siempre” y pues la tercera vez, ustedes la pueden leer arriba.
La razón de estos cambios, fue que para poder resumirla tuve que leer varios análisis y artículos que nos hablan sobre el desempeño de los atletas mexicanos, en principio y al ver la triste cosecha de medallas olímpicas, 5 en total, 3 de plata y dos de bronce, para colmo, una de las de plata, fue para una atleta nacida en Inglaterra, de padre africano, pero de madre mexicana, quien al ver que allá no le hacían caso para ser taekuandoista, le pidió a su mamá que se vinieran a México, y dado que es de doble nacionalidad, pues pasó como mexicana, una jov...