
POR GUILLERMO AGUIRRE
**La semana pasada Jesús Antonio “N”, fue sentenciado a 240 años de cárcel, pero en México hay condenados a 2035 años de prisión, mientras que la realidad es el tope máximo es de 70 años
Seguramente usted como yo, ha visto esas sentencias condenatorias en donde el sentenciado recibe siglos y siglos de cárcel, y seguramente usted como yo, se pregunta si es necesario ese escándalo de sentencias cuando sabemos que ninguno la va a cumplir.
Mire a finales de la semana pasada la fiscalía general del Estado informó que, como resultado de la investigación y del proceso penal correspondiente, un sujeto de nombre Jesús Antonio “N” fue sentenciado a 240 años de prisión por su responsabilidad penal en el delito de secuestro agravado, en perjuicio de tres víctimas.
La escueta información de la fiscalía general del Estado, dice que, de acuerdo con los hechos acreditados durante el proceso, en septiembre de 2017, es decir hace 9 años, las víctimas fueron privadas de su libertad en distintos momentos y posteriormente trasladadas a un lugar de cautiverio.
Durante la privación de su libertad, las tres víctimas perdieron la vida como consecuencia de las lesiones que les fueron ocasionadas. Sus cuerpos fueron localizados el 24 de septiembre de 2017 en la colonia Las Delicias, en Tepic, acá por el rumbo del Infonavit Solidaridad y el Ahuacate.
Así que al tal Jesús Antonio “N”, le dieron como pena corporal carcelaria, 240 años de prisión, pero eso no fue todo, ya que además de la pena de 240 años de prisión, la autoridad judicial impuso al sentenciado una multa equivalente a 36 mil UMAS, así como el pago de $566,175.00 pesos por concepto de reparación del daño. Así que vamos desglosando estos añadidos: para empezar el UMA cuesta diariamente 117.31 pesos, por lo que esa cantidad diaria, multiplicada por 36 mil días, da un total de 4 millones 223, mil 160 pesos, a esto añádase los 566 mil, 175 pesos, diríamos que el sentenciado aparte de sus 240 años de cárcel, si quiere salir luego de cumplirlos, tendría que pagar antes, una cantidad cercana a los cinco millones de pesos.
Digo, todo mundo sabemos que el secuestrador en mención, nunca va a cumplir su sentencia, simplemente porque seguramente morirá mucho antes de siquiera purgar una tercera parte de su condena o sea una tercera parte de los 240 años asignados como castigo por sus delitos.
Pero miren, aquí viene la otra cara, con todo y que el comentario de usted y el mío, probablemente fueron algo así como” ¿uh, ¿cuándo va a vivir esos 240 años para cumplir su condena?”, y además con todo y lo escandaloso de la sentencia, le quiero decir que esta no es la mayor condena en años impuesta a alguien por un delito.
En México, las mayores condenas acumuladas dictadas por jueces superan los 2,000 años de cárcel. Aunque el Código Penal Federal establece de forma general que el límite máximo ordinario de la pena de prisión es de 60 años (y ciertas leyes especiales o estados permiten un límite físico real de hasta 70 o 140 años por acumulación de delitos graves), el sistema judicial suma de manera matemática los años por cada delito cometido cuando hay múltiples víctimas o crímenes repetidos.
Hay de sentencias a sentencias, por ejemplo, José Luis González González (2,035 años)
Es considerada la sentencia más larga jamás dictada en México. Fue impuesta en 2012 contra este empresario, quien fue declarado culpable de fraude masivo y repetido cometido a través de su financiera popular a partir del año 2000. El juez sumó de forma individual las penas de cada una de los miles de víctimas estafadas.
A JOSÉ LUIS GONZÁLEZ, que tendría que pasar dos milenios en la cárcel, le sigue le sigue un caso de una camioneta en Zacatecas, esto fue hace poco, en octubre de 2024, la Fiscalía de Zacatecas obtuvo una condena histórica de 1,416 años de prisión en contra de una pareja (Perla y Juan). Fueron hallados culpables por el asesinato de 10 personas cuyos cuerpos fueron abandonados dentro de una camioneta frente al Palacio de Gobierno del estado en enero de 2022.
Y ustedes se han de acordar de Juana Barraza Samperio, «La Mataviejitas». En 2008, la famosa asesina serial fue condenada a 754 años y 54 días de prisión tras comprobarse su responsabilidad en el homicidio de 16 mujeres de la tercera edad y 12 robos. Es la condena más alta registrada para una mujer en el país, y hay más, así que estas condenas tan llamativas.
A pesar de lo exorbitante de estas cifras (que sirven como un mensaje de gravedad jurídica y peso penal), ningún preso pasa más de 60, 70 o un máximo de 140 años bajo encierro real, dependiendo de la ley vigente al momento de su delito:
El Código Penal Federal fija su límite físico en 60 años para delitos genéricos.
Ciertas leyes especiales, como la Ley General en Materia de Secuestro, estipulan topes reales de hasta 140 años de prisión. Aunque en el pasado existía la prisión vitalicia (cadena perpetua) en ciertos estados de la República, entidades federativas grandes como el Estado de México la eliminaron de sus leyes para fijar un tope absoluto de 70 años de cárcel, argumentando el derecho constitucional a la reinserción social, así que hablando en plata pura, el tope absoluto es de 70 años, los demás ciento y miles de años de prisión, son sólo formatos legales…hasta mañana