DICHO POR ROCHA

Por José Guadalupe Rocha Esparza

Historia familiar

Dicen que los amigos se conocen en los velorios y en las presentaciones de libros, apunta Ernesto Hass Belén a su regreso a Guadalajara. Son muy pocos los amigos que llegan de pie a los 90 años. Otros están muertos o atados a una cama, conectados a un tubo, a una sonda urinaria, anclados a una silla de ruedas o viven en un mundo paralelo, con la mente perdida.

Así empieza la novela personal de Diego Petersen Farah, El infierno de la inocencia, Tusquets Editores, colección andanzas 2026, libro de 384 páginas, obra que aborda con desgarradora honestidad temas como la identidad, el duelo y la depresión, historia íntima de una familia, memoriosa, apasionante y conmovedora, en prosa de noble sencillez.

En su quinta novela, el autor tapatío demuestra que lo que se hace o no se hace y lo que se dice o se calla también se hereda, generación tras generación, donde el amor, la pérdida y el desarraigo cruzan épocas, preguntándonos por nuestra propia genealogía ¿Quién dijo que morir es fácil? A la abuela le costó muchísimo, dice Ernesto, al comienzo del texto.