
**Malas noticias para los mexicanos y mexicanas, dice el INEGI que el costo de la canasta básica que aumentó un 8.3 por ciento, superó a la inflación general del país, que se ubicó en 4.4 por ciento.
Pues en esencia hoy quiero compartirles una información que la agencia NotiPress, nos comparte, y que son malas noticias para las amas de casa, para quienes llevan el control de los gastos diarios especialmente alimenticios, en los hogares mexicanos.
La información la da a conocer el INEGI, conocido hoy como el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, El INEGI es el organismo autónomo del Estado Mexicano responsable de captar, producir y difundir información oficial sobre el territorio, la población y la economía del país. Sirve para tomar decisiones informadas en política pública, planeación económica y desarrollo social, así que partiendo de esta base de que este organismo lo creo el estado mexicano y es autónomo en sus funciones, inicio diciéndoles que el costo de la canasta básica en México aumentó 8.3% anual en abril de 2026, un incremento que superó casi al doble la inflación general del país, que se ubicó en 4.4%.
La anterior información salió del INEGI, y se añade que, con esta actualización, una persona que vive en una zona urbana necesitó al menos 2,598.99 pesos al mes para adquirir únicamente los alimentos indispensables, es decir los alimentos de la canasta básica, los alimentos que se consideran esenciales o de mayor consumo en México, y que forman parte de la dieta básica, incluyen:
Cereales: Tortillas (de maíz), pan, arroz y pastas son fundamentales.
Proteínas: Pollo, res, cerdo, huevo, leche y atún/sardina son los más consumidos.
Frutas y Verduras: Jitomate, cebolla, papa, zanahoria, chiles, plátano, manzana y naranja.
Leguminosas: Frijol, lentejas.
Pero siguiendo con la información del INEGI,
En el ámbito rural, el monto fue de 1,966.06 pesos mensuales.
Cuando se suman bienes y servicios no alimentarios, como transporte, educación y cuidados personales, la Línea de Pobreza por Ingresos alcanzó 4,954.23 pesos mensuales en zonas urbanas y 3,572.47 pesos en áreas rurales. La Línea de Pobreza por Ingresos (LPI) del INEGI, elaborada con metodologías del CONEVAL, representa el valor monetario total de la canasta alimentaria más la canasta no alimentaria (bienes y servicios básicos como transporte, vivienda, vestimenta) por persona al mes. Determina si los ingresos de una persona son insuficientes para cubrir sus necesidades básicas, definiendo la pobreza multidimensional.
El boletín del INEGI señala que el principal factor detrás del encarecimiento fue el jitomate, cuyo precio aumentó 121.1% a tasa anual.
En las zonas rurales, este producto explicó 45.4% del incremento en la canasta alimentaria, mientras que en las urbanas su incidencia fue de 32.4%. También influyeron los alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, con un alza anual de 6.8%, así como la papa, que subió 49.3%, y el chile, con un aumento de 59.8%.
En términos mensuales, la canasta alimentaria aumentó 1.3% en el ámbito rural y 1.1% en el urbano. El INEGI detalló que jitomate, chile y papa fueron los productos con mayor incidencia en esta variación.
En cuanto a la Línea de Pobreza por Ingresos, que incorpora tanto la canasta alimentaria como la no alimentaria, el incremento anual fue de 6.3% en zonas rurales y 5.7% en urbanas. En ambos casos, el componente alimentario explicó la mayor parte del aumento: 72% en el ámbito rural y 74% en el urbano. Entre los rubros no alimentarios con mayor incidencia destacaron transporte público, cuidados personales y educación, cultura y recreación.
El organismo recordó que estas líneas de pobreza son un referente monetario para determinar si los ingresos de la población permiten adquirir los bienes y servicios esenciales para el bienestar. La metodología se basa en el Índice Nacional de Precios al Consumidor y en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares. Desde julio de 2025, el INEGI asumió la actualización mensual de este indicador con los mismos criterios metodológicos que utilizaba el Coneval.
El problema radica en algo que seguramente usted ya siente en sus bolsillos, y es que cuando aumenta el precio de la canasta básica (alimentos, transporte y servicios esenciales), se genera un impacto directo y negativo en toda la economía familiar, principalmente porque los precios de los alimentos aumentan por encima de la inflación general.
Una de las primeras consecuencias que usted ya sintió es por ejemplo la pérdida del poder adquisitivo, es posible que usted gane más, pero antes pagaba 7, 12 y hasta 16 pesos por litro de gasolina, y hoy paga casi 30 pesos por litro, en pocas palabras el dinero alcanza para menos productos.
Aumenta la Pobreza Alimentaria: Al no poder costear los mismos productos, las familias se ven obligadas a cambiar su dieta, sacrificando calidad nutricional por cantidad calórica, en pocas palabras, algo que llene la panza, aunque sepamos que no es lo adecuado. Y todo lo anterior deviene en la presión en el gasto familiar, obligando a las familias a reducir gastos en rubros tan importantes como educación, cultura y salud.
Y mire, aunque parezca discurso de oposición, la inseguridad, que en estos casos son los problemas de delincuencia en el campo y en las carreteras, problemas que elevan el costo de producción…en fin, una solución es comer menos y no ir ni mandar a los hijos a la escuela, o bien, no comprar zapatos y andar descalzos…hasta mañana