El triunfo de la inmundicia

POR GUILLERMO AGUIRRE

**Desde el año de 1990, el entonces alcalde de Tepic, Alejandro Rivas Curiel, ya tenía una lucha para mantener limpio el río Mololoa, 36 años después, la lucha sigue y al parecer más encarnizada

En el año de 1990 llegó a la presidencia municipal de Tepic, cobijado por las siglas del Partido Revolucionario Institucional, (PRI) el ingeniero Alejandro Rivas Curiel, que en paz descanse.
Conocí muy bien al llamado “Gordo Rivas”, como le decían coloquialmente algunos amigos, era un hombre campechano, carismático, simpaticón y muy dado a estar cerca de la ciudadanía, al “Gordo Rivas”, le llevaba la prensa, Bogar Vargas, y dado que en ese entonces el periódico Meridiano de Nayarit, estaba ubicado en la calle Zapata 73, en el mero centro de Tepic, nuestra ubicación era de apenas dos cuadras de la presidencia municipal capitalina, por lo que fácilmente nos llegaba toda clase de comunicados o telefonazos para asistir a eventos.
En ese año, me asignaron cubrir la fuente de la presidencia, donde Bogar nos atendía y repartía boletines y otras cosas, así que muchas veces anduve en la suburban acompañando al Gordo Rivas, a eventos, una vez incluso frente a los SEPEN, donde ahora está el uno y uno de circulación, su chofer chocó contra otro vehículo, cosa que no inmutó a Alejandro Rivas Curiel, y simplemente cambio de vehículo y seguimos la gira de trabajo.
La historia es porque desde ese tiempo, en la década de los 90s, el alcalde RIVAS CURIEL, ya estaba luchando por tener un río Mololoa limpio.
Uno de los programas que recuerdo que hizo y que muchos vieron como una locura, fue el poner pequeñas lanchitas dentro del río Mololoa, estas lanchitas tenían la finalidad de que la gente las usara para pasear y así, ver con gusto que el río Mololoa estaba limpio, por cierto que los embarcaderos estaban ubicados en las márgenes del Mololoa, a unos metros de donde está el puente de la avenida México, pero obvio como ya lo dije, en la margen del río.
Incluso puso un sistema de tuberías para echar agua dentro del Mololoa, y mantenerlo limpio.
De lo que les digo hace ya 36 años, y hoy, luego de más de 3 décadas, la lucha por limpiar estas aguas, continúa y al parecer la contaminación ha crecido exponencialmente desde aquella fecha a nuestros días.
La limpieza de este cuerpo de agua, ha sido promesa de pasadas administraciones municipales y de la actual que ha hecho su lucha para lograr la victoria, pero al parecer la suciedad, la inmundicia, la mugre, y todo esto que se llama contaminación, está muy arraigado dentro de las aguas del Mololoa, y salvo que se hagan esfuerzos extraordinarios, como los que ha hecho por ejemplo el gobernador del estado, el doctor Miguel Ángel Navarro Quintero, que incluso en noviembre del años pasado, invitó a muchas organizaciones y personal de la burocracia a realizar una intensa jornada de limpieza en el Mololoa, este importante afluente que nace en nuestro estado seguirá siendo víctima de la podredumbre.
Lo anterior también lo digo porque apenas ayer, el director de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) GERARDO LEYVA ÁLVAREZ, dijo que en colaboración con los tres órdenes de gobierno, es decir el federal, el estatal y el municipal, realiza recorridos de vigilancia en el margen del Río Mololoa, con la finalidad de identificar descargas domésticas, debo añadir que descargar desechos de cualquier tipo, es un delito federal, de ahí que se hagan estas revisiones a lo largo y ancho del río Mololoa, para saber el origen de tales descargas cuando son descubiertas.
Precisamente por la realización de estos recorridos, en lo que va del presente año 2026, se han interpuesto tres acciones administrativas contra empresas porcícolas, y como información extra, dice el responsable de la CONAGUA, que las multas por contaminar el río van desde los 250 mil pesos hasta los 3.5 millones de pesos, depende el grado del delito de contaminación.
Pero en el caso de las tres multas impuestas contra estas empresas porcícolas, la sanción se derivó porque estas granjas porcícolas no cuentan con los sistemas necesarios de saneamiento y vierten al río sus desechos, lo que representa una acción criminal, y que fue el motivo por el cual se remitió como delito ambiental ante la fiscalía general de la República.
Irónicamente mientras que en los tiempos del Gordo Rivas, la contaminación eran la basura y los animales muertos que la gente arrojaba al río, ya que no había granjas porcícolas o industrias contaminantes, la lucha era menor, así que hoy, con el progreso y la instalación de industrias, la lucha al parecer se tornará más encarnizada… que gane el mejor…hasta mañana

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