Consecuencias de la desobediencia

POR GUILLERMO AGUIRRE
**Ayer un adolescente de apenas 15 años, asesinó a dos maestras de la prepa en la que estudiaba, porque le negaron la entrada por llegar cuando ya estaba cerrada la escuela, luego presumió en las redes, el fusil con el que mató a las dos maestras

Leo con tristeza que la mañana de ayer martes se registró una balacera al interior de la Preparatoria Antón Makárenko, ubicada en la calle Francisco Villa de la colonia Centro de Lázaro Cárdenas, en el estado de Michoacán, donde dos maestras murieron.
De acuerdo con reportes, el presunto responsable fue identificado como alumno de la preparatoria, quien acudió a las instalaciones con un fusil 5.56.
El ataque armado dejó como saldo dos maestras asesinadas, quienes fueron localizadas por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán (SSP) sin vida en el lugar.
Tras el despliegue de seguridad, los uniformados lograron ubicar y detener al adolescente implicado en la agresión, quien portaba pantalón negro, así como tenis y playera negros con blanco.
En el sitio también fue asegurado un fusil calibre 5.56 con un cargador, el cual fue puesto a disposición de la autoridad competente.
Las maestras fueron identificadas como María del Rosario “N”, de 36 años de edad, y Tatiana “N”, de 37 años, quienes se desempeñaban como docentes en el plantel educativo.
Pero no quiero hacer apología de esta nota de sangre, donde el asesinato de las dos maestras ya es suficiente motivo para condenar tan ruin acción del muchacho de apenas 15 años, criado con un padrastro que fue de las fuerzas navales, es decir era exmarino, razón por la cual supongo, el estudiante pudo tener a la mano un fusil semiautomático, mismo con el cual más tarde el criminal adolescente, presumió en las redes vestido de ropa negra, que con ese fusil había matado a dos maestras de la preparatoria de Lázaro Cárdenas, Michoacán, con foto triunfal, como si su acto criminal fuera algo que tuviera que aplaudirse.
Y miren, parece anticuado que se los diga, pero desde que a los maestros, alguien que hizo los planes de estudio y la metodología que tenía que implementarse, prohibiendo terminantemente las pequeñas sanciones que se aplicaban, de entrada a los niños de primaria, y luego a los de secundaria, sanciones que iban desde reglazos por no llevar la tarea, jaladas de los llamados “diablitos”, que son las patillas o pelo que tenemos junto a las orejas, donde termina el corte, las jaladas de oreja, los coscorrones, el dejar de pie durante un tiempo a un incumplido alumno, en fin, desde que se consideró que la nueva escuela mexicana no podía seguir con esos métodos que algunos nuevos educadores llamaron “rústicos, animalescos, brutales, etcétera”, y que además pobre de aquel maestro que ejerciera una sanción con un pequeño castigo de los mencionados y otros más, podía ser demandado.
Así que empoderaron a los niños, niños que no tienen criterio para analizar muchas veces sus acciones, y más poder les dieron a los padres, especialmente a aquellos padres que nunca se preocupan de la educación de sus hijos, solo de estar siendo la piedra en el zapato de los abrumados profes.
Para darles más libertad de ociosidad e irresponsabilidad, luego vino una reforma para las escuelas, en donde se prohibía reprobar a un alumno, por más asno que este fuera, así que la escuela que antes enseñaba valores, disciplina, principios de obediencia, castigos a los que no estudiaban ni se esforzaban nada en el año escolar, reprobándolos, terminó siendo una especie de guardería para entretener a los estudiantes, esto aplicado a aquellos niños y niñas que solo asisten a clases porque sus padres no los toleran en sus casas, y los mandan aunque sea un ratito para descansar de ellos.
Pero terminamos con la autoridad del maestro, de tal manera que muchos padres aprendieron también que su niño o niña, iba a pasar de año, aunque ni siquiera asistiera a clases, con la más mínima calificación, pero iba a pasar.
Y entonces llegamos al presente, donde un chamaco como el asesino de la prepa de Lázaro Cárdenas, aprendió que nadie podía ni regañarlo, ni castigarlo, ni exigirle, y que él era el amo, no los profes y profesoras de la prepa.
Ayer llegó tarde a la prepa, los maestros de guardia, le dijeron que ya no podía entrar porque ese era el reglamento, pero el adolescente, viendo series de narcos, y sicarios, quiso poner en práctica que el que tiene las armas, es el que manda, y fue a su casa, donde su padrastro, un ex marino, tenía un fusil semiautomático, lo agarró, mató a las dos maestras, no se si alguna de ellas, era incluso su maestra en alguna materia, luego de asesinarlas, se tomó una foto vestido de negro, y con el fusil en la mano, presumiendo lo que él cree que fue una hazaña.
Después de este muy lamentable crimen, esperemos que las autoridades de la SEP, para evitar actos como el mencionado, den la orden de que los alumnos pueden llegar a la hora que quieran y los deben dejar pasar, para que no se enojen, al parecer preferimos que las generaciones sean castigadas con cárcel, luego de cometer atrocidades, que desde pequeños darles castigos para que entiendan que hay cosas que no deben de hacerse…hasta mañana

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