agosto 14, 2022

¿Para qué se casan pues? 

Apenas a seis meses del presenten año, se han expedido más de 500 actas de divorcio en el municipio de Tepic, lo que significa que hay más de una separación familiar diaria

En nuestro sábado social y de relax, les comparto un comentario que me pareció aparte de curioso, interesante, también un tanto grave.

Dice la directora del Registro Civil de Tepic, Laura Isela Chávez López, que ante la difusión que se ha dado en días anteriores en el tema de hacer una regularización en los divorcios, ya que las personas no tenían el conocimiento de que posterior a la sentencia emitida por el juez tendrían que acudir al Registro Civil a tramitar el acta de divorcio, se dieron algunas situaciones que pueden considerarse un poco sui generis sui géneris, esta expresión latina que significa que algo es muy peculiar o que no coincide exactamente con lo que se designa, sino que es algo distinto.

Porque en efecto, dice la directora del Registro Civil de Tepic, que durante los últimos meses han estado acudiendo a regularizar la situación, es decir se han presentado al registro civil de Tepic, personas divorciadas a exigir o tramitar para usar bien el lenguaje, su acta de divorcio.

Esto es lo normal, que la gente quiera tener su acta de divorcio para en otra eventual acción de nuevo matrimonio, presentarla ante el juez del registro civil, nada más que en los primeros 6 meses que van del año, se han expedido 500 actas de divorcio, lo que da un promedio aproximado de 80 divorcios al mes.

Oigan, no es cualquier cosa que a diario se expidan más de 80 actas de divorcio, créanme que no es un dato como para reírnos, o festejarlo, ni mucho menos considerarlo poco importante, estamos hablando de que en lo que va del año, 500 parejas, más de una pareja por día, ya que son más de 80 cada mes, deciden romper su matrimonio, deciden dejar atrás algo en lo que invirtieron no solo dinero, que por supuesto se invierte bastante a la hora de planear la fiesta para la boda.

Pero no es sólo el aspecto económico, estamos hablando de los años que se invierten conociendo a la pareja, o cuando menos creyendo que se conocen, claro estoy hablando de los casos en los que los novios o quienes mantienen la relación, hacen planes, platican de los hijos que van a tener, de la casa que van a comprar, del carro en el que viajarán, de las fiestas que harán para sus hijos y la de ellos mismos, y de pronto, entra un virus que carcome a alguno de los dos contrayentes, sea el virus de los celos, de la infidelidad, de la violencia, de la mamitis, del desempleo, etcétera, etcétera, y entonces todo lo planeado, lo soñado, se viene abajo, listo se acaba la integración de una familia de golpe, de pronto cada quien para su lado, y si existen hijos, a dejarles a ellos la factura del desamor.

Ahora bien, ciertamente nadie está obligado a soportar a nadie, menos cuando ocurren problemas que durante el noviazgo o amasiato no se dieron, no sucedieron o alguna de las dos partes ocultó mañosamente para que su otra parte no viera este a aquel defecto, pero la suposición es que si alguien está animado a casarse, es porque también está dispuesto a soportar las pruebas que son muy propias de los matrimonios.

Hoy las nupcias se acaban por simplezas increíbles, situaciones como el hecho de que alguna de las dos partes, no quiere salir de la casa materna o paterna, no obstante hay que reconocer que soportar a una pareja alcohólica, drogadicta, con algún vicio difícil de extirpar, no es cualquier cosa, y bueno, pues se tiene que decidir la separación. Pero oigan, que se estén dando más de una acta de divorcio a diario, y poco más de 80 al mes, habla que o muchos, muchas, se casan nomás para salir de su casas y luego descubrir que estaban mejor cuando estaban en sus hogares, o bien, muchos y muchas, han caído en el garlito de confundir encontrar pareja con encontrar felicidad, dos cosas muy distintas, que no dudo el hecho de que eventualmente muchos encuentren la felicidad juntándose con otra persona, pero esto es una eventualidad, si en lugar de ser la excepción, esa fuera la regla, entonces no tendríamos más de 500 divorcios en tan sólo 6 meses del año…