mayo 17, 2022

México goza de un sistema electoral sólido y robusto consolidado en más de cuatro décadas

  • Se celebra el segundo día de actividades del seminario “Los desafíos de la democracia, a 45 años de la reforma política de 1977”. Especialistas reivindican importancia de autonomías. Analizan riesgos y amenazas de la esfera pública

Redacción

A lo largo de los últimos 45 años se ha consolidado el proceso de construcción de las instituciones “que hoy nos permiten vivir en democracia”, destacó el Secretario General de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Leonardo Lomelí, al reanudar las actividades del seminario Los desafíos de la democracia, a 45 años de la reforma política de 1977, organizado por el Instituto Nacional Electoral (INE) y la Cátedra ENCCÍVICA-Francisco I. Madero.

En este sentido, enfatizó, “lo importante es que reconozcamos que tenemos un sistema electoral sólido y robusto, precisamente porque quienes cuentan los votos y organizan las elecciones son los ciudadanos, por supuesto, apoyados por un sólido andamiaje institucional que provee el Instituto Nacional Electoral”.

Durante su conferencia magistral en el marco del seminario refirió cuáles son los desafíos que enfrenta la democracia mexicana y consideró que el principal tiene que ver con la cultura política.

“Es necesario que todos los actores políticos asuman plenamente su compromiso con la democracia, el cual pasa por saber ganar, saber perder, aceptar la disidencia y responder de manera civilizada y constructiva a la crítica”, dijo.

“Los procedimientos electorales por supuesto que son perfectibles, siempre y cuando no se pierda lo ganado en las últimas tres décadas de construcción de la institucionalidad electoral, en particular, la autonomía e independencia del INE. Los costos de los procedimientos electorales tenderán a disminuir a medida que se reduzca la desconfianza de los actores políticos”, argumentó.

El Ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), José Ramón Cossío, subrayó la importancia de la autonomía de los jueces y de los órganos autónomos como “la imposibilidad de que existan otros mecanismos que estén interfiriendo con su operación cotidiana”, al criticar el discurso de confrontación que prevalece.

Además, explicó que en una sociedad tan compleja, diversa y plural como la mexicana, “hay una enorme cantidad de acciones, omisiones, silencios e intereses y las autoridades -incluyendo las electorales- tienen que tratar de contender con todas estas cuestiones”, durante la mesa 4 del seminario titulada Autonomía, razones y condiciones.

En su intervención, el académico Fernando Castaños aseveró que el Poder Judicial, la Universidad Nacional Autónoma de México, la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) y el Instituto Nacional Electoral “tienen distintas estructuras y se rigen por distintos códigos de procedimiento; esto subraya precisamente el carácter autónomo de cada una de estas entidades”.

“Si las distinciones entre las cuatro autonomías son pertinentes, no dejan de serlo igualmente sus similitudes. Las cuatro obedecen a mandatos constitucionales y legales que son parte del diseño democrático de México.

En su gobierno interno, las cuatro han dado a la deliberación colegiada un papel central en la construcción de sus opciones de decisión y esto es así porque en todas ellas se conjuga la ponderación de razones con la libertad de conciencia”, apuntó el miembro del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM.

Al intervenir en esta mesa, el Comisionado de la Cofece, Alejandro Faya, recalcó que la autonomía no funciona por sí misma. “La autonomía tiene que acompañarse de muchos factores -incluyendo el económico- porque al final de cuentas lo que nos importa es que la autoridad funcione y cristalice los objetivos”.

“Independientemente de las visiones o ideologías, un sistema democrático son pesos y contrapesos. Yo creo que todos queremos eso, ya que la centralización de los poderes históricamente nos ha llevado a resultados desastrosos”, advirtió.