mayo 17, 2022

LA SERPENTINA 

La avaricia, un pecado capital 

**Ni siquiera ocupaba los 6 millones de pesos por los que se acusa al ingeniero Ernesto Navarro, de ejercicio indebido de funciones, peculado y tráfico de influencias, pero él se la jugó 

La Fiscalía General del Estado (FGE), dio a conocer que el ingeniero ERNESTO NAVARRO GONZÁLEZ, quien fuera Secretario de Economía, en el pasado cuatrienio, está citado a la audiencia de imputación, al ser señalado por  el delito de ejercicio indebido de funciones, peculado y tráfico de influencias en contra de la Secretaría de Economía, dependencia de la que era titular, el monto por el cual se le acusa es  por un monto de 6 millones de pesos, aunque extraoficialmente se sabe que el peculado fue superior a los 10 millones de pesos

El asunto no es nuevo realmente, parte de este escándalo se publicó desde el pasado 21 de septiembre en un medio local, sin embargo parecía que nada pasaría, el año pasado se informó que  mientras era Secretarío de Economía firmó un convenio para recibir del Fondo Nacional Emprendedor un apoyo económico y desarrollar el proyecto “Fabricación de Equipos Agrícolas de Mínima Labranza a Bajo Costo con Tecnología Mexicana” de la empresa TINSA, de la cual era administrador y socio mayoritario desde 1984 hasta el 8 de abril de 2017 cuando le cedió sus acciones y administradora única a una empleada suya, desde aquí empezó seguramente la sospecha, pues ningún empresario congruente con su actividad, le cede una empresa a una persona asalariada, y pues desde entonces empezaron las investigaciones. 

Por medio de su empleada realizó los trámites ante la Secretaría de Trabajo, y cuando se le advirtió que había conflicto de interés, ordenó a un subordinado sustraer el acta constitutiva de TINSA y proseguir con los trámites, todo esto a plena conciencia de que estaba actuando en forma ilegal, pero no conforme con lo anterior,  estuvo insistiendo mediante oficios al entonces Director del Fondo del Fomento Industrial, que dispersara 6 millones de pesos, que fueron destinados por el Gobierno Federal para la empresa «Termodinámica Industrial del Nayar»-TINSA-. 

Los 6 millones de pesos fueron destinados en dos partes, haciéndose un pago ilegal a «Fondo Perdido» por dicha cantidad, obteniendo así un beneficio económico para la empresa de la cual «fuera» socio. 

Conozco al ingeniero NAVARRO GONZÁLEZ, y alguna vez lo entrevisté para un canal que teníamos en un medio de comunicación, y siempre lo vi como un hombre exitoso, con su problema económico resuelto, hombre de empresa, tenía y tiene, propiedades, negocios, etcétera, por eso no entendí la razón para “quemarse”, por 6 millones de pesos, ciertamente esta cantidad pudiera parecer mucha para un empleado de Ley, Soriana, o Walt Mart, pero no, para un hombre del nivel del ingeniero NAVARRO. 

¿Qué es lo que pasó?, sin que esto sea un diagnóstico psiquiátrico y mucho menos religioso, me parece que al ingeniero lo invadió, lo que a muchos funcionarios del gobierno federal y estatal pasado, los invadió, y me refiero a la AVARICIA, que es prima hermana de la CODICIA. 

Esta avaricia que es el deseo incontrolable y desordenado por acumular bienes, riquezas u objetos de valor, más allá de las necesidades mínimas de la supervivencia, con la única intención de atesorarlos para uno mismo, ha sido causante de muchos males, de hecho y aunque se que suena un poco antiguo y fuera de moda, no puedo dejar de recordar que el gran apóstol San Pablo, en la Biblia, en una primera carta dirigida a su amigo el joven Timoteo, en el capítulo 6, verso 10, le dice claramente: “porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores”. 

Una sentencia o advertencia, dada hace más de dos mil años, y miren, tan vigente como si la estuvieran haciendo en este 2022, la codicia, la avaricia, el desmedido y probablemente innecesario amor al dinero, ha sido el mal no sólo del ingeniero NAVARRO GONZÁLEZ, sino de cientos o miles de seres humanos, algunos purgan sentencias por fraudes, otros ya están enterrados porque pagaron con su vida, la exagerada codicia y avaricia por el dinero…hasta mañana.