agosto 14, 2022

La necesidad de protagonizar tus diferencias 

**Lo que originalmente era una conmemoración de un enfrentamiento entre policías y homosexuales, se convirtió en México, en una exhibición de ver quien es más “mujer” 

Por supuesto que vi el desfile del llamado “orgullo gay”, el desfile se hizo en todo el país, es decir en diversos estados de la república, pero el principal fue el que se realizó en la ciudad de México, en donde al parecer, los grupos llamados LGBT, siglas que a la sazón significan Lésbicos Gay, Bisexuales y Transexuales, armaron un circo completo, con shows de todo tipo, y claro especialmente el de hombres besándose con hombres y mujeres con mujeres. 

De entrada les quiero decir que tengo y convivo con muchos amigos y amigas que pertenecen a estos grupos, no todos son proclives a exhibirse en eventos públicos, pues como ellos mismos dicen, “si ya somos homosexuales, qué necesidad hay de presumirlo”. 

Y de hecho, entre mis colegas periodistas encuentro muchos compañeros de gustos diferentes o sea homosexuales, y claro, también compañeras que tienen gustos por los de su mismo sexo. 

Y ni qué decir del mundo político, en donde está lleno de servidores públicos, muchos de ellos cuidadosos de las formas, se les dice “homosexuales tapados”, porque no puedo usar la palabra jotos tapados, ya que está prohibida, pero bueno, regresando al tema, les quiero decir que en el mundo en el que vivimos estos grupos son una realidad, nadie lo puede negar. 

Y claro que acepto esta realidad al igual que quizá una gran parte de Nayaritas, incluso les puedo decir para comprobar mi tolerancia y aceptación de estas personas, que fui uno de los pocos que asistieron a la primera boda celebrada en Nayarit, en donde unieron su vida en matrimonio civil, dos personas del mismo sexo masculino de nacimiento, con un amparo de un juez federal que obligada al juez del registro civil, realizar el enlace matrimonial de estos dos hombres, o bueno, dicho con más propiedad, de estos dos seres humanos, metidos en cuerpos al que no pertenecían seguramente. 

Les quiero decir que en Nayarit particularmente la comunidad LGBT, es muy favorecida por la administración en turno, pues incluso existe en el organigrama del gobierno del estado, una Dirección de Inclusión Social, cuyo titular es por cierto OMAR CORDERO. 

Así que después de toda esta pequeña introducción sobre el día del llamado orgullo gay, hay que pregutarnos, si tiene algo de orgullo haber nacido, homosexual, heterosexual, bisexual, etcétera, lo cierto es que la vida misma es un triunfo, lo demás suena a presunción innecesaria, porque como les decía líneas arriba, conozco a centenares de gays, o sea homosexuales, que lo que menos quieren es lucirse con sus gustos diferentes, simplemente los aceptan y ya, ni se sienten orgullosos, ni tampoco se sienten denigrados, simplemente son gays y así viven la vida, eventualmente con sus parejas, o con aventuras que gustan de ocultar, no de presumir. 

Estoy absolutamente de acuerdo en que existe una comunidad gay, defiendo la libertad pero cuando llega el día del Orgullo, me asalta la duda de que ¿pasaría si saliese a la calle a celebrar el día del «orgullo heterosexual»? 

Por un lado muchos nos tildarían de machistas y reaccionarios y por otro, peor, el desfile se  llenaría de gente que haría de esa marcha el acto de celebrar ser un Cromañón, o sea un hombre de esos rudos, o sea la marcha de los heterosexuales, se convertiría en la marcha de los machos, machos que quizá en los excesos de presunción se dedicarían a presumir enormes falos, o fuertes músculos, o quizá su capacidad de dar y recibir golpes por parte de otro macho, todo esto para que se viera públicamente que realmente era un desfile de hombres. 

Esto es lo parece que está ocurriendo en la marcha LGBT, en donde lo que se celebraba originalmente era un enfrentamiento que se había dado la noche del 28 de junio, de 1969, en el bar Stonewall Inn, de Nueva York, en donde un grupo de policías, esperaban encontrar un grupo de gente que saliese corriendo llevados por el miedo como solía ocurrir en estas ocasiones. Pero ese día los ánimos estaban alterados por la reciente muerte de Judy Garland. Un tumulto de gente se arremolinó junto al bar y atacó a la policía que tuvo que refugiarse dentro del bar, así comenzaron los disturbios de Stonewall, una muestra de afirmación de la comunidad homosexual como nunca antes se había conocido. Al año siguiente los colectivos homosexuales de Nueva York decidieron organizar una manifestación coincidiendo con el 1er aniversario de las revueltas al estilo de las marchas que organizaban otros colectivos, así que como ustedes pueden comprobar en la historia, se trataba originalmente de recordar una fecha importante en la comunidad, LGBT, no exactamente de exhibir quien era más “mujer”, de los nacidos hombres…hasta mañana