agosto 13, 2022

La ley está al servicio del poder y el pueblo no está entre las prioridades del sistema: Esquivel

* Aunque Gobiernos anteriores y este de la 4T, decían y dicen que respetan los derechos de los ciudadanos, en realidad no lo hacen porque vemos en Nayarit y en todo el país, que hay localidades sin agua potable ni energía eléctrica, entre otros servicios

Por Argimiro León

La colonia irregular Ampliación Emilio M. González de la ciudad de Tepic, formada desde hace dos años por un grupo de poco más de 200 familias humildes, de las más pobres, de las que viven al día, se sumaron hace algunos días al antorchismo nayarita, ya que desde que ellos están ahí, nadie se ha interesado seriamente por la regularización de su asentamiento, lo que conlleva a que vivan en la incertidumbre, es decir, no están seguros, no tienen la certeza, viven inquietos con el temor a que los puedan sacar de donde habitan.

Este es un problema que se ve en todas las grandes y pequeñas ciudades de nuestro país, y lo menciono aquí porque es uno de varios casos que tenemos en el estado de Nayarit, los asentamientos irregulares, como resultado de una política nacional bajo el sistema capitalista subdesarrollado, que más que preocuparse porque la gente viva bien, a ellos, a los capitalistas, sólo les interesa realizar sus inversiones donde encuentren las máximas ganancias, el pueblo pues, es algo secundario.

Esta situación y otras más, no están entre las prioridades del sistema, por lo que las personas se organizan para enfrentar la dificultad de la vivienda; por su parte el Gobierno lo tacha de ilícito, porque se está incurriendo en violar las reglas al derecho, por eso, al momento de ir a las dependencias municipales y estatales encargadas de atender estos problemas, lo primero que uno escucha, hasta de los funcionarios del más bajo nivel, es que “como son invasores, son gente que se asentó sin consentimiento del propietario, de manera ilegal, pues está difícil lograr que se les pueda resolver el problema”.

Esto fue informado por el dirigente estatal de la organización antorchista en la entidad, Ricardo Esquivel Castañeda, añadiendo que cuando los pobres violan las normas merecen que caiga sobre ellos todo el peso de la ley, el castigo debe ser inevitable, se ve como justo que quien trasgrede la ley reciba su castigo. “La ley es la ley, y está por encima de todos”, así nos lo dicen.

Sin embargo, en la vida, en la sociedad, las cosas no se dan así. Ya el gran defensor del proletariado mundial, Carlos Marx dijo que “la ley es la voluntad de los poderosos”. El Gobierno representa los intereses de la clase pudiente y en el poder, de ahí que cuando se trate de defender los derechos de los más humildes, simplemente no prospere la petición de estos.

A qué me refiero, dijo el dirigente estatal antorchista, “la ley o Constitución Mexicana es abundante en la defensa de los derechos de los mexicanos, pero en el papel, porque en la realidad se escamotean o se niegan abiertamente los mismos”.

Mientras que el artículo 4°dice que “toda familia tiene derecho a disfrutar de vivienda digna y decorosa”; y a éste se le adiciona un párrafo que señala también que »toda persona tiene derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad. El Estado lo garantizará»; mientras que el artículo 3º dice, «toda persona tiene derecho a la educación. El Estado -Federación, Estados, Ciudad de México y Municipios- impartirá y garantizará la educación inicial, preescolar, primaria, secundaria, media superior y superior.»

Tenemos los derechos a la vivienda, educación, alimentación, etcétera, pero estos sólo son una decoración en la Constitución, en nuestra vida diaria el Gobierno federal no los respeta ni hay quien lo obligue a cumplirlos porque él tiene el poder en sus manos y el derecho está para proteger a los de la clase en el poder.

Y, por eso, vemos que, aunque Gobiernos anteriores y este de la 4T, decían y dicen que respetan los derechos de los ciudadanos, en realidad no lo hacen, lo podemos ver en las comunidades que no tienen agua potable, y en ocasiones no cuentan con energía eléctrica, con lo que se demuestra todo lo contrario.