mayo 17, 2022

El INE en México se volvió un Instituto Electoral en el que millones de ciudadanos creen

  • Esto porque nos convertimos en un país ejemplar en el mundo, debido a que millones de personas intervienen en cada elección. En la mesa 3 del seminario Los desafíos de la democracia, a 45 años de la reforma política de 1977, con el INE se han dado elecciones de todos los niveles

Desde 1985, antecedida por todos los esfuerzos y reformas en materia electoral, se ha construido la democracia mexicana, aseguró el historiador Enrique Krauze, quien consideró que México se volvió un país con un Instituto Electoral en el que millones de ciudadana y ciudadanos intervienen en cada elección, ejemplar en el mundo.

Al participar en la mesa 3 del seminario Los desafíos de la democracia, a 45 años de la reforma política de 1977, titulada La democracia mexicana a 45 años de la reforma política, el doctor en Historia por el Colegio de México destacó que gracias al Instituto Nacional Electoral (INE) “se han llevado a cabo elecciones en todos los niveles, en todos los estados y municipios y renovado los poderes periódica y pacíficamente”.

“Esto ha sido un logro histórico, al que estoy seguro, los mexicanos, la sociedad civil y los mexicanos todos no vamos a renunciar”, sostuvo ante el doctor en Ciencia Política, Octavio Rodríguez; el sociólogo y antropólogo mexicano Roger Bartra y la doctora en Historia por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Gloria Villegas.

Las mexicanas y los mexicanos, enfatizó, “hemos aprendido el valor de la libertad, hemos aprendido que la democracia se ejerce un ciudadano un voto, lo hemos aprendido, y por más que el contexto internacional, que el contexto de polarización nacional y que un gobierno con tendencias autocráticas y que una zona de los partidos políticos, actúe usando la democracia para desvirtuar y afectar a la democracia, existen las voces valientes, independientes, en la prensa, en la radio, algunas en la televisión, en las redes sociales, sin duda, sobre todo mujeres y jóvenes que no quieren ver hipotecado o enterrado su futuro”.

La idea de la representación proporcional, estableció el doctor Octavio Rodríguez, “es la de asegurar a cada partido político una representación, si no matemática, cuando menos sensiblemente proporcional a su importancia real”.

El académico citó a Jesús Reyes Heroles, quien sin duda, dijo, entendió muy bien el significado de la representación proporcional: “el gobierno de México sabrá introducir reformas políticas que faciliten la unidad democrática del pueblo, abarcando la pluralidad de ideas e intereses que lo configuran, mayorías y minorías que constituyen el todo nacional y el respeto entre ellas, su convivencia pacífica dentro de la ley es base firme del desarrollo, del imperio de las libertades y de las posibilidades del progreso social”.

En su intervención, la doctora Gloria Villegas subrayó que la complejidad y la diversidad es parte del atractivo de la historia mexicana. La académica también recordó la figura de Reyes Heroles al evocar su conocimiento de la historia, su gran sensibilidad para la vida política y lo ligó con la frase que dijo Francisco I. Madero cuando llegó a la Presidencia: “ya no soy el jefe de un partido, sino el Presidente de todo México”.

Además, agradeció la invitación para participar en la Cátedra Francisco I. Madero al destacar que “es una obra que ha permitido comprender con profundidad la realidad de nuestro país, desde diversas perspectivas”. Creo que estamos en una nueva fase de la situación política mexicana, que comenzó, más o menos, el año pasado, a raíz de los resultados de las elecciones intermedias y creo que ya no solamente estamos ante lo que he definido como un populismo autoritario y reaccionario que amenaza con llevarnos a una peligrosa deriva autoritaria, reflexionó el doctor Roger Bartra.

El también académico alertó que existe una lucha por el poder político intensa, la cual no tiene mucho sentido si “la falta de respeto a la ley es, en muchos casos, verdaderamente alarmante”.

Ello, dijo, impulsa una descomposición política sin precedentes.